miércoles, 11 de octubre de 2017

RESEÑA: Dolls - Stuart Gordon, 1987


Otro clásico del horror con muñecos, esta vez a manos de un maestro del género como Stuart Gordon. De manera casi ingenua, o paródica, un grupo de viajeros sorprendidos por una tormenta deciden pasar la noche en una vieja y tétrica mansión, atendida por dos ancianos misteriosos. El lugar está lleno de juguetes, pequeños muñecos que observan atentamente desde los anaqueles. A excepción de la pequeña Judy y el grande pero infantil Ralph, todos sufren indecibles muertes a manos de estos muñecos malditos.


Dolls nos ofrece una historia de tintes más clásicos, góticos si se quiere. Recoge una serie de elementos de las historias de terror que parecen haber muerto con el tiempo y los aúna para tejer un festín de suspenso, humor negro y buenas dosis de sangre. Cada personaje es un arquetipo de su época: dos chicas revoltosas amantes del rock y el glam, un padre descorazonado y una madrastra rica y despreciable. La película está teñida de un tono dulzón y moralista que reivindica la importancia de la inocencia y reprocha la mezquindad y el desencanto de la adultez. Dolls es una fábula de terror. Es una de esas películas que parecen aterradoras cuando las vemos de niños y que, con el tiempo, se nos revela como una entretenida película infantil que nos exhorta a no crecer nunca, algo que los amantes del horror casi siempre logran. Estos universos de lo macabro y lo fantástico nos convierten en niños eternos, viendo el mundo siempre con los ojos abiertos, dispuestos a sorprendernos ante la monotonía de la vida.

Un clásico de culto que se niega a morir.

—Mauro Vargas

1 comentario:

  1. Pues esta sí que me la apunto. Aunque acabo de ver RE-Animator de este director y era demasiado gore para mí, espero que esta no lo sea tanto :-)

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