RESEÑA: Graveyard Shift (1990) Ralph S. Singleton



Graveyard Shift es una de tantas adaptaciones de la obra de Stephen King que, más que merecer ser comparada a memorables cintas como Children of the Corn, merecen estar al nivel de una de sus tantas y pobres continuaciones. Son tantas las películas que salieron de su libro de cuentos El umbral de la noche, que es difícil aspirar un nivel de calidad regular en la mayoría.

Un tipo llega a un pueblo buscando trabajo. Casualmente, hay una vacante en un viejo molino textil. La vacante la ha dejado un sujeto que murió en extrañas circunstancias y ahora el puesto le es otorgado. El lugar está infestado de ratas que tienen una inteligencia superior. Una horrorosa criatura que habita el subsuelo del lugar parece comandarlas. Ellas son testigos silenciosos de lo que sucede en los turnos de noche.

El cuento de Stephen King va de eso: ratas que habitan el subsuelo de esta fábrica, pero que es insuficiente para sacar una película de allí. John Esposito hace lo posible por hacer de una historia ideal para ser un capítulo de serie, un largometraje que se queda muy corto. Intentan tejer una intriga personal entre los personajes que en el cuento no existe. El protagonista se enreda con una chica que trabaja en el lugar, que parece gustarle también a su jefe. Allí parece asomarse alguna enemistad que no termina de concretarse por completo. Su jefe, el señor Warwirck, es un cretino que se aprovecha de sus empleados, le coquetea a otra muchacha del lugar y a veces pareciera tener conocimiento de lo que sucede bajo tierra. Pero ninguno de estas situaciones tiene relevancia alguna para la historia. El romance de nuestro protagonista, tampoco. Ni siquiera el pleito de él con algunos trabajadores de la fábrica, que se propone a los primeros minutos, resulta en algo concreto más adelante. Ni siquiera la inclusión de Brad Dourif —famoso por ser la voz de Chucky en toda la franquicia— resulta interesante. La película son un montón de proposiciones sin ningún resultado. De todo lo que sucede en la película, lo único que vale la pena es la recta final, en la que luchan contra la criatura roedora que yace bajo tierra. Y la dirección, a cargo de Ralph S. Singleton, tampoco ayuda demasiado. La estética es absolutamente televisiva, un tanto corriente y barata.

La historia está desmadejada, inconclusa, falta de explicaciones. No es más que un ejercicio apresurado por sacar un producto con el nombre de Stephen King en ella. Si hubiera sido un capítulo de alguna serie antológica como Tales from the Crypt o The Twilight Zone, hubiera sido fantástico, pero como largometraje, se pierde en el registro del cine de terror. No es más que una anécdota, quizá vista a estas alturas de la vida solo por fanáticos del cine de terror y de Stephen King.

Mauro Vargas


Comentarios

  1. La primera vez en que ví esta cinta fue de adolescente...en VHS y hará menos de cinco años atrás me la conseguí en DVD copiada. En Chile se estrenó como "Las Tumbas Malditas" ¿Sabías que el cuento original es el homenaje de King al famoso relato "Las Ratas de las Paredes" de Lovecraft? Pues mi primer encuentro con esta cinta, estuvo influenciado del desencanto de compararlo con el texto, que me lo había devorado junto al resto de "El Umbral de la Noche" pocos meses antes (nunca olvidaré los roedores mutantes sin patas traseras de sus páginas). No obstante para ser sincero, me entretuvo, en especial la segunda vez, que ahora más "viejo" lo tomé como un gran ejemplo de cine Clase B sin mayores pretensiones.

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