RESEÑA: The Witch (2015) Robert Eggers


Cuando The Witch vio la luz, los comentarios sobre ella no se hicieron esperar. Algunos quedaron decepcionados, alegando que esa película no era de terror, que no los había asustado y que no pertenecía, ni siquiera, al género. Otros la elevaron a lo más alto, señalándola como una obra maestra y un clásico inmediato, y hasta Stephen King dijo que había pasado miedo viéndola. Los halagos, poco a poco, se devoraron las malas críticas.

Por supuesto, Thw Witch no es una película de terror cualquiera. No es como esas que vemos a diario, en las que la gente es poseída y arrastrada por las escaleras, llenas de falsos sustos y ensordecedoras secuencias atiborradas de efectos digitales. Esta película es una historia de brujería, que plantea cómo una familia que vive al pie de un bosque prohibido experimenta, interpreta y afronta el miedo. En algún artículo leí que esta película había matado al cine de terror, no de mala manera, sino descubriendo otros caminos para llevar adelante una historia de esta especie. La emparentaba con It Follows y The Babadook a propósito de esa nueva especie de narrativa que a unos les encantó y a otros fastidió. Sin duda, The Witch vuelve a generar ese malestar, porque desafortunadamente el tráiler la vende como algo que no es.

Esta propuesta de Robert Eggers le exige al espectador, quizá más que los dos títulos mencionados anteriormente. Le exige paciencia y una disposición a desentrañar aquello que no se nos mostrará. Le pide un esfuerzo que el cine de terror actual no pide, porque con éste solo se trata de sentarse en el sofá y esperar a que un nuevo grito o estruendo nos haga brincar y luego reír.

Es 1630. Esta familia intenta sobrevivir en el exilio, en una zona inhóspita de Nueva Inglaterra. Cerca, un siniestro bosque oculta la casa de una presunta bruja. La desaparición del bebé de la familia es el primer indicador de que la presencia del mal está cerca. Conforme avanza la trama, el comportamiento de los protagonistas comienza a minar los lazos que los unen. Una de las hermanas pequeñas habla con un chivo negro que tienen en el corral. El hermano mayor se pierde en el bosque, es seducido por una extraña mujer y regresa en medio de una tormenta convertido en una especie de zombi, aparentemente poseído. Y la hermana mayor, quien ha estado presente en varios de los eventos desafortunados, es señalada como la bruja que atormenta a la familia. La madre deja de verla con los mismos ojos, el padre se debate en dudas y los demás hijos quedan a merced de las sospechas de sus progenitores. ¿Acaso el Diablo ha pactado con alguno de ellos? ¿Existe esta bruja en realidad?

Uno podría adivinar que lo que Robert Eggers se proponía con esta película era intentar despertar el miedo desde la subjetividad de los protagonistas, sin intentar vendernos una verdad sino ofrecernos múltiples posibilidades. En el poster oficial dice que el mal toma muchas formas. Bien podría tratarse de que una bruja esté rondando la zona, o que el diablo esté personificado en el chivo negro, así como una simple paranoia que consume lentamente a la familia. Porque el miedo es así: nunca sabremos si lo que nos asusta es un ente sobrenatural o nuestras propias obsesiones e imaginaciones. En la vida real, ante lo sobrenatural, la duda jamás se esclarece, y me pareció muy valioso que el director intentara llevar a cabo este ejercicio. Pero todo fracasa cuando vemos que la bruja es real. Toda la intriga se va al piso. De nuevo, el director peca al mostrar demasiado, tal como pecó Roman Polanski en The Rosemary’s Baby y Jennifer Kent en The Babadook.

The Witch está bellamente filmada. Sorprende que sea una de las primeras obras del director. La atmósfera es inquietante desde el inicio. Pero también parece que Robert Eggers se esforzó demasiado por hacer algo «diferente». Aquella construcción metódica que va generando la sospecha sobre lo que atemoriza a esta familia reclama una duración mayor. La película se queda corta en el tiempo y es quizá por eso que deja una sensación de que falta algo, una pieza, un hilo que está suelto en algún lado. Se extraña, también, la cercanía de los personajes. Es difícil identificarse con alguno. Son distantes, tan fríos como el lugar en el que habitan. Son víctimas, pero hay que esforzarse por preocuparse por alguno de ellos. Quizás el que más logra despertarnos algo es el padre de la familia, pero claramente su personaje no estaba diseñado para eso, así que poco importa.

No es una obra maestra como nos la vendieron muchos medios. Pero es una película muy buena. Para estas épocas de pobreza creativa, es casi excelente. Sin embargo, no alcanza para la calificación completa. El detalle de mostrar lo que debió permanecer oculto desde el principio se convierte en un tropiezo. De todas formas, The Witch logra recuperarse y seguir adelante. Vale la pena verla y evaluar qué cine de terror es el que queremos consumir de ahora en adelante.


Comentarios

  1. He pasado por tu opinión de puntillas, porque me gustaría verla en breve. Pero por lo que te he leído, creo que sí que merece la pena verla :-)
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo merece, sin duda. Creo que esta película es de aquellas nuevas propuestas que ponen en tela de juicio al cine de terror que llega cada mes a las salas.

      Eliminar
  2. A mí me gustó demasiado esta peli, me aterró bastante, pero más por el hecho de cómo muestra que el amor de una familia puede ser intervenido por el mal, que lo descompone. Encuentro, a mi humilde parecer, que se trata de una cinta perfecta (quizás no soy muy exigente) y me agradó mucho que al final fuese de terror sobrenatural. Me pareció que las actuaciones, la música y la dirección de arte (además de la fotografía que mencionas) son muy cuidadas. Fíjate que estuve a punto de hacer un post al respecto.
    Por cierto, he echado de menos nuevas actualizaciones de tu blog (y por supuesto visitas al mío, je). Espero que estés bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es de lo mejor que se ha filmado en los últimos años. Robert Eggers merece todos los aplausos.

      Eliminar
  3. yo me la pase muy bien con la pelicula, la atmósfera, el ritmo, todo esta bellamente contado, pero coincido en que no es para los que buscan terror de "consumo rápido"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En efecto, es un horror hecho con precisión y mesura, en contravía del horror masticado que abunda en las salas hoy en día.

      -Mauro Vargas.

      Eliminar

Publicar un comentario