miércoles, 10 de agosto de 2016

RESEÑA: El acoso (Shattered), Dean Koontz



La aventura literaria por excelencia ha sido la de embarcarse y navegar. Las mejores historias de esta clase han sido protagonizadas por marinos intrépidos enfrentándose a lo desconocido. Sin embargo, el hombre moderno también tiene su llamado a la aventura: la carretera. En épocas en las que nos empeñamos por acortar las distancias por el aire, y en las que el mar no es más que un sinónimo de vacaciones, atravesar el país en un vehículo representa la travesía definitiva de nuestro mundo cotidiano. El trayecto entre una ciudad y otra puede estar despojado de cualquier sorpresa extraordinaria, pero no está exenta de riesgos y lo mejor de todo es que los aventureros de ocasión no están, necesariamente, preparados para el peligro.

Dean Koontz nos ofrece una historia clásica de suspenso, ambientada en las carreteras norteamericanas. Alex conduce de Filadelfia a San Francisco para ir al encuentro con su reciente esposa y la nueva vida que allí le espera. A su lado, su pequeño cuñado de once años, Colin, ameniza el viaje con los perspicaces devaneos de su mente inquieta. Para ambos, aquel trayecto es la oportunidad de afianzar su relación y planear lo que les depara el futuro, sin sospechar que un psicópata los sigue muy de cerca, dispuestos a sacarlos del camino para siempre.

En la segunda página, Colin le advierte a Alex que alguien los está siguiendo. El sujeto de la furgoneta parece conocer todo el itinerario de ellos, porque ningún intento de evadirlo rinde frutos. No hay motel o cafetería en donde no encuentren estacionada la furgoneta del sospechoso. Ambos, sorprendidos por un peligro inesperado y a todas luces mortal, deberán hacerle frente, preguntándose los motivos de aquel asedio. La respuesta llegará al final, cuando la situación calcance su punto límite.

Esta novela fue publicada bajo el nombre de K. R..Dwyer, uno de los tantos seudónimos de Dean Koontz. Aunque la premisa es tentadora y el autor no se anda con ambages, la novela se desteje por muchos lados. Tenemos a un psicópata movido por intenciones plausibles pero débiles. Tenemos situaciones que, a veces, parecen salidas de la manga del autor. Tenemos la intervención policial ineficiente, poco necesaria para la historia, que termina siendo una triste anécdota. Y al final, un cruce de caminos que no se afianza de nada lógico; un truco inexplicable que es una imperceptible pero nociva estafa para el lector. Si hemos de hablar de finales rebuscados, apresurados y tramposos, este es candidato a la corona.

El acoso es una historia entretenida dentro de sus capacidades, más bien poco relevante, pero que invita a imaginarla como algo que vale la pena ver en pantalla grande o chica. Una adaptación le haría un gran favor. Reúne todas las condiciones para ser tan disfrutable como historias de persecución tales como Duel y Joy Ride. Se hizo, ciertamente, una película francesa que ha permanecido en el anonimato durante años. A simple vista no es atractiva. Esta novela necesita, con urgencia, una adaptación norteamericana, invadida por esos escenarios que estamos tan acostumbrados a ver: restaurantes en forma de vagón, moteles solitarios y extensos parajes rurales a lado y lado de carreteras interminables. Quizá los únicos clichés que nunca nos cansaremos de ver.

Koontz, Dean. El acoso. Traducción: Julio F. Yañez. Barcelona, España: Plaza & Janés, 1990.

2 comentarios:

  1. Estaba leyendo la reseña y justo empecé a pensar en esas películas que mencionas (que por aquí se han traducido como "El diablo sobre ruedas" y "Nunca juegues con extraños"). Por lo que cuentas creo que sí, le vendría bien una adaptación.
    En cuanto al libro, pues no, no creo que sea el siguiente del autor que lea. Creo que el siguiente será Fantasmas
    Un beso.

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    1. Fantasmas es bien interesante. Un homenaje a Lovecraft al estilo Dean Koontz. Lástima que su adaptación no llegue al nivel del libro. Espero tus opiniones sobre ese libro.

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