RESEÑA: Siete relatos góticos: del papel a la pantalla (VV.AA.), editado por Sara Martín Alegre



En algún momento de la historia, alguien decidió que el cine y la literatura debían ser enemigos por una estupidez sin importancia como la fidelidad de aquellas historias que ambos comparten. Y los lectores, hoy más que nunca, se han vuelto criaturas irritantes, esgrimiendo su preferencia hacia los libros frente a las supuestas atrocidades que el cine comete con las historias que adapta. Son todos ellos una especie de feminazis literarios. Si usted se ha visto una película procure, antes de comentarla con sus amigos, investigar si se basó en alguna obra literaria, no vaya a ser que le caigan a pedradas por desconocer el origen de la historia.

Pues debo decir, sin temer afirmarlo categóricamente, que la literatura tiene una deuda enorme con el cine. Le debe lectores, miles o millones de ellos. Sin el Frankenstein de James Whale, el libro de Mary Shelley no sería tan popular como lo es ahora, pese a la infidelidad de su adaptación. Asimismo sucede con muchas otras obras que, independiente de su calidad, le deben su recordación a más de un director, productor o guionista que se acordó de ellas y notó su potencial. Desde que se inventó la televisión, además, llegamos a los libros primero a través de la pantalla. El que me diga que conoció al Conde Drácula de Bram Stoker antes del que encarnó Bela Lugosi, probablemente sea un mentiroso. Y si le dice que sí, es fácil hacerlo caer preguntándole si ambas versiones del personaje estaban bien afeitadas.

Con la certeza de que el cine y la literatura, antes de ser enemigos son aliados infalibles, Sara Martín Alegre realiza una interesantísima antología titulada Siete relatos góticos, del papel a la pantalla. El libro nos muestra esos cuentos desconocidos que parieron famosas películas del horror, así como nos descubre desconocidas y valiosas cintas que se inspiraron en famosos cuentos de la literatura de miedo. En el prólogo, Sara Martín Alegre nos hace la invitación a repasar ese coqueteo que las películas y los libros han tenido desde hace tanto tiempo. Luego entramos de lleno a los cuentos. Historias tan famosas como «La leyenda de Sleepy Hollow», de Washington Irving, nos recuerdan la película de Tim Burton. O no tan populares, como «Espuelas», de Clarence Aaron «Tod» Robbins, que inspiraron la controversial y de culto Freaks, dirigida por Tod Browning. Cada cuento viene acompañado, al final, por una ficha informativa en donde conocemos un poco más sobre sus autores y sobre el paso de dicho cuento a la pantalla grande, y descubrimos en muchas de ellas cómo los escritores también se involucraron en el ejercicio cinematográfico, insistiendo, una vez más, en el importante y hasta necesario apoyo de ambos campos del entretenimiento. Sara Martín Alegre logra una antología sumamente balanceada y recomendable para los que deseen sorprenderse con cada texto. Siete relatos góticos es un recorrido por la memoria, pero también por el descubrimiento. Pueden leerlo simplemente, pero será una experiencia mayor si disfrutan cada cuento como un dulce, acompañado de la película que cada uno de ellos inspiró. Aquella es una experiencia completa. Una segunda antología de este tipo no sería una mala idea. No saben cuántas joyas perdidas del cine surgieron del papel ni cuantas grandes películas le deben su fama a viejos y olvidados textos del horror. 

Sara Martín Alegre (selección). Siete relatos góticos: del papel a la pantalla. Traducción: Sara Martín Alegre. Madrid, España: Jaguar Ediciones, 2006.

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