RESEÑA: Mi amigo Dahmer (My Friend Dahmer), de Berf Backderf


Por Juan Sebastián Ocampo.

La naturaleza humana es infinitamente cruel. El hombre es el único animal que mata por matar. Pero cuando se atreve a llegar más lejos, como dormir con cadáveres, masturbarse dentro de las calaveras y sobre los restos de sus víctimas o incluso intentar crear un zombi penetrando el cráneo y vaciando ácido directamente en el cerebro… Jeffrey Dahmer es nuestro hombre.

Todos conocemos las historias de los asesinos más famosos. Bosquejos superficiales. Me complace encontrar trabajos que, aparte de llenar mis expectativas, logran lo que muchos otros no pudieron. Actualmente existen miles de libros sobre crímenes y asesinos. Pero en el caso de Mi amigo Dahmer, digo con seguridad que abre la puerta a la vida de El Carnicero de Milwaukee, a su vida como miembro funcional de la sociedad, en su adolescencia.

Derf Backderf, el autor del cómic, nos cuenta cómo fue su «amistad» con Dahmer, el tipo de cosas que lo distinguían de sus compañeros de clase, así como lo fueron, macabramente, muchas personas en nuestros colegios y universidades. Un tipo raro más, hasta que ciertos detalles empezaban a desentonar, a rayar con lo sospechoso. Este es el encanto de su libro. No expone nuevamente los crímenes cometidos, sino la relación del asesino con su ambiente, la forma en que su mente se fue desarrollando hasta que empieza la parte sangrienta.

Muchas fueron las oportunidades para detenerlo, varias las señales obvias de que algo andaba mal, pero nadie se interesó en él lo suficiente. Este libro nos muestra no cómo se crea un asesino, sino cómo fueron dados sus primeros pasos en el descenso a la locura. Es mucho más personal que cualquier investigación policíaca o periodística debido a que quien lo muestra no lo hace desde la perspectiva del monstruo famoso y lejano, sino desde la del joven que pasaba las tardes con él y pertenecía a su círculo de amigos. Recomendadísimo.

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