viernes, 4 de septiembre de 2015

RESEÑA: La hora de las pesadillas (Nightmare Hour), de R.L. Stine


Siempre es un placer leer algo nuevo de R.L Stine. No nuevo en el sentido de recién publicado, sino hallado en la librería recientemente, algo que no sea de la serie Escalofríos. Esta vez, con un libro que jamás tocó estas tierras, hasta ahora por cosas del destino, y también por esa capacidad de viaje que tienen los libros.

La hora de las pesadillas es una colección de cuentos que respetan el carácter infantil de su prosa, aunque muy bien complementada con maravillosas ilustraciones de artistas invitados como Cliff Nielsen, Bernie Wrightson, MarkSummers y Vince Natale.

La experiencia de leer sus historias en la adultez implica una labor que, de alguna manera, altera las leyes del tiempo. Para acceder a ellas hay que volver a ser niño, hay que recuperar la capacidad de asombro ante la simplicidad de los eventos sobrenaturales. Una vez dispuestos, podemos revisitar el particular mundo del autor, poblado con niños de doce años enfrentándose a los más insólitos terrores. En esta colección desfilan hombres lobo, calabazas vivientes, alienígenas, antiguos hechiceros, payasos y fantasmas. La curiosidad infantil y el deseo de aventura son el detonante de las pesadillas que pueblan esta colección.

En «Cara de calabaza»:, unos chicos entran a un campo de calabazas prohibido y se dan cuenta que las calabazas que allí cultivan no son normales. Están vivas y quieren matar. «Caramelos alienígenas» es una divertida y corta historia sobre un club dedicado a los seres de otro planeta. Han escogido a un nuevo líder para el grupo. Sin embargo, el elegido desconoce la verdadera naturaleza de sus electores. «El brujo perverso» es una historia clásica que narra la vida incómoda de un joven ayudante de hechicero, el cual se prepara para un duelo de magia con su adversario. En «El hostal de las pesadillas», una niña descubre la existencia de hombres lobo en un hostal abandonado. «No soy Martin», uno de los cuentos más extraños, nos narra la inquietante experiencia de un chico en un hospital en la noche de Halloween. En «El antifaz negro», un antinfaz hallado por unos niños en el sótano les ofrece la oportunidad de ver los fantasmas del pasado ¿o es una visión del futuro lo que aparece ante sus ojos? «Temor a los payasos» bebe de el eterno temor infantil a estas criaturas de nariz roja y nos revela el oscuro secreto que poseen tras acabar la función. «El cadáver» es la prueba de valentía de un chico al que todos molestan la escuela, una estratagema motivada por la venganza y que, por giros del destino, termina siendo una realidad aterradora. «Conviérteme en una bruja» es la lección que recibe una niña por desear ser lo que no es y las peligrosas consecuencias que acarrea. Y para finalizar el libro, «La mirada fantasmal», es un típico cuento de fantasmas en un cementerio.

Aunque algunas son más escabrosas que otras, todas ofrecen la oportunidad de regresar a los tiempos cuando leíamos las novelitas de terror del autor, además de componer un libro que es, a todas luces, un excelente objeto de colección, sobre todo porque es independiente de las series que R.L. Stine ha creado.

Stine, R.LLa hora de las pesadillas; traducción de Camila Batles Vinn. Barcelona, España: Ediciones B, 2000.

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