sábado, 5 de septiembre de 2015

RESEÑA: Fin (2012) Jorge Torregrossa


La idea de lo apocalíptico no deja de ser alimento para el coqueteo entre el terror y la ciencia ficción. Y cuando el terror o el suspenso es el que manda la relación, la mezcla es tan dulce como la venganza. Fin es una agradable producción española, basada en la novela homónima de David Monteagudo, que plantea la misteriosa desaparición de los seres humanos de manera paulatina. Un grupo de amigos, últimos sobrevivientes de la especie, se enfrenta al desconcertante fenómeno al estar reunidos en una casa de campo. Allí esperan al amigo que los citó apodado «El profeta», al que no ven desde hace mucho y, al parecer, sufre de problemas mentales. Sin embargo, nunca se hace presente. En cambio, las luces de la zona se apagan, la energía se va y ni las alarmas de los autos funcionan. Los amigos asumen que se trata de una broma de «El profeta», pero al llegar el amanecer, éste nunca hace presencia y, en cambio, uno de los miembros del grupo desaparece sin dejar rastro. El grupo emprende una búsqueda por la desolada región, temiendo por ser el siguiente en dejar de existir.

La película, recreada en bellos parajes, no es trepidante, pero sí altamente intrigante porque prefiere plantar preguntas en lugar de rebuscar desesperadamente respuestas. Asumimos que algo ha sucedido en el espacio: vemos luces surcar los cielos y a los animales comportarse erráticamente. ¿De qué se trata todo eso? Sin duda es una cinta apocalíptica atípica y muy agradable de ver, sobre todo porque sabe disimular muy bien su bajo presupuesto.

Si alguna vez creyeron que era imposible relajarse y estar al borde del asiento al mismo tiempo, tienen que ver Fin ya mismo.


1 comentario:

  1. Es una de las mejores películas apocalípticas que he visto. Siempre he disfrutado las historias con este tipo de trama, me parecen muy interesantes y algunas creo que no están muy alejadas de nuestra futura realidad.

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