viernes, 1 de mayo de 2015

RESEÑA: Alguien mató algo (Someone Killed Something) - Jorge Navas, 1999



Hace casi diez años trasmitieron por televisión las imágenes de un extraño cortometraje, mudo y en blanco y negro, en el que aparecía una niña succionando la sangre de su dedo, arrebatándole al cura el cáliz para beberlo con avidez y enfrentándose a un Jesucristo harapiento y terrorífico en un callejón.

Alguien mató algo es un homenaje al cine mudo, al vampirismo, a la sangre y a la pérdida de la inocencia. La pequeña Heriberta descubre muy temprano, a través de los viejos libros de medicina de su padre, la inexorable proximidad de la vejez y de la muerte. Logra comprender que el paso del tiempo es un camino directo al deterioro, pero también que en la sangre parece estar el secreto de la eterna juventud, tal y como Elizabeth Bathory lo descubrió.

Este cortometraje colombiano, dirigido por Jorge Navas, es una pequeña joya dentro del incipiente cine de terror del país. Intrigante, sobrecogedor, Alguien mató algo nos muestra a una pequeña condesa sangrienta que succiona hilos de sangre y se atreve a desafiar a Jesús a bajar de la cruz para que le prohíba seguir sus instintos. La moral de la iglesia católica es puesta bajo el filo del bisturí con el que la pequeña se provee de la ambrosía escarlata. Al beberla le son revelados los errores de la imperfecta creación de Dios y encuentra la fuerza suficiente para decírselos de frente al Mesías con total vehemencia.