Vampiros y zombis posmodernos (Posmodern Vampires and Zombies), de Jorge Martínez Lucena


Alguna vez una profesora que dictaba una clase sobre literatura fantástica me dijo que la idea de Crepúsculo era buena, solo que se desaprovechaba por la pluma de una escritora inhábil. Le creí. La propuesta de los vampiros con dilemas morales, enamoradizos y libertad de elección entre el bien y el mal es muy interesante y no es para nada nueva. Ya en los años setenta, Anne Rice tuvo esta preocupación al iniciar sus crónicas vampíricas con Entrevista con el vampiro. Stephanie Meyer pudo haber contribuido de manera importante a la compleja naturaleza de los chupasangre, pero se quedó corta.

Sé que no tendría que estar perdiendo mi tiempo hablando de una discusión que ya pasó de moda, pero este boom pasajero de la saga Crepúsculo hace parte de todo un fenómeno masivo por el que el género de terror está atravesando en el cine y en la literatura. Nos invaden los zombis hambrientos y los vampiros han dejado de ser tan oscuros y sanguinarios como antes. Son los dos arquetipos del terror que han sobrevivido tan bien con el paso del tiempo, y lo más curioso es que ambos son cadáveres andantes, no-muertos.

Vampiros y zombis posmodernos es un interesantísimo ensayo que pretende explicar el porqué del éxito de estos personajes del lado oscuro en la cultura popular y la repentina explosión e interés por este tipo de criaturas en los últimos años. No es un asunto tan fortuito como parece, ni es meramente artístico. La fascinación que nosotros como público profesamos por estos dos tipos de muerto viviente parece estar en sintonía con el precipitado desarrollo de nuestra descreída y desesperanzada sociedad. El cine y la literatura que aborda estos temas de resucitados no son más que un reflejo del pensamiento actual de la población.

Jorge Martínez Lucena comienza su ensayo buscando el origen de estos arquetipos del horror en obras como Frankenstein, de Mary Shelley, El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, El retrato de Dorian Gray y Drácula de Bram Stoker. Luego pasa a analizar la evolución e impacto de estos mismos arquetipos en el siglo XX, paseándose entre obras cinematográficas de gran importancia como La noche de los muertos vivientes de George Romero y obras literarias tales como la ya mencionada Entrevista con el vampiro de Anne Rice y Soy leyenda de Richard Matheson, hasta las más inmediatas como la serie True Blood y la saga de Crepúsculo, de Stephanie Meyer.

Tomada de elheraldo.es
Asuntos como el triunfo del pensamiento racionalista de la ciencia sobre la religión han sido fundamentales en la metamorfosis de estas historias de miedo. Por ejemplo: el origen del zombi o vampiro era de carácter sobrenatural, cimentado en las creencias de las personas; ahora es producto de experimentos fallidos o pandemias. El zombi moderno, es bien sabido, es una alegoría de nuestra sociedad como masa autómata y alienada. El vampiro, por otro lado, revela una complejidad del pensamiento de la sociedad actual. La conciencia de nuestra condición de seres humanos libres y oprimidos han provocado la lenta transformación de esta criatura de la noche: ha pasado de ser un monstruo cazador, desalmado y malo en extremo, a ser un humano convertido en inmortal que tiene libertad de elección frente al Bien o al Mal, lleno de dilemas morales y de sentimientos y vaga empatía por sus presas, es decir, los humanos.

El autor enfrenta la literatura y el cine de terror con las teorías de los más importantes pensadores que han abordado el tema de la posmodernidad, tales como Zygmunt Bauman y Hannah Arendt. Nos adentra lentamente en los recovecos del pensamiento que gobierna nuestra época y su poderosa influencia en la literatura y el cine de terror, y nos permite comprender el porqué de estos cambios drásticos que, aunque a veces nos afectan en nuestro nostálgico corazón, no son tan descabellados como aparentar ser. 


Martínez Lucena, Jorge. Vampiros y zombis posmodernos; Barcelona, Gedisa editorial, 2010.

Comentarios

  1. Muy buena entrada, Mauro.
    Por vampiros y zombis, me quedo con su origen clásico y su desarrollo como criaturas malignas de la noche.
    ¡Saludos!

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    1. Te sigo. Mis favoritos de siempre serán los de la vieja escuela.

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