domingo, 22 de julio de 2012

Cuando sopla el viento (When the Wind Blows), de John Saul


Cuando sopla el viento hace parte de lo que podría llamarse la primera etapa de John Saul, en la cual empezaba a hacerse muy popular entre los autores de género, especialmente por sus particulares historias sobre niños.

Con esta, su quinta novela, que deja entrever una fórmula que planteó en su primera obra y, al parecer, le funciona bien: un pueblo pequeño, una casa enorme donde vive una familia poderosa, los niños que allí viven y la maldición, leyenda o pasado oscuro que asecha sobre todos los personajes de la historia, además de su clásica estructura de tres elementos: prólogo, capítulos, epílogo.

En 1910, la mina de Amberton se inundó y muchos mineros murieron en su interior, ahogándose mientras escuchaban un misterioso llanto de niños que provenía de las profundidades. La mina permaneció cerrada durante mucho mientras alrededor de la tragedia empiezan a tejerse extrañas leyendas y supersticiones indias sobre lo que los lugareños llaman «Los niños del agua». Pero ahora Edna Amber, la más vieja de la familia más poderosa del pueblo, ha decidido reabrirla, y no tardará mucho para que otra tragedia suceda y mueran más personas.

Elliot Lyons, encargado de reactivar los trabajos en la mina, muere en el accidente y su pequeña hija de nueve años, Christie Lyons, queda huérfana y deberá vivir en la casa Amber. Pero su estadía allí no será nada normal, pues Edna Amber no la admite en su casa, a pesar que Diana Amber, su hija, decida adoptar a la pequeña. ¿Por qué la señora Edna no quiere a Christie? Posiblemente sean celos, pues Diana ha vivido cincuenta años con su madre y Edna no quiere que nadie se entrometa en la relación madre-hija, o quizá sea algo más misterioso y aterrador, algo que tenga que ver con las extrañas historias que encierran los misteriosos llantos que se escuchan cuando el viento baja soplando desde las montañas.

La novela claramente se apoya sobre una fórmula que funciona. Muchos dicen que la novela es predecible y se adivina el final, pero a mí no me pareció. Si bien algunas situaciones pueden resultar obvias, la historia esconde buenas sorpresas y bastantes giros argumentales.

Al ponernos de parte de la pequeña Christie, que es claramente la víctima, el lector, a lo largo de la historia, va a dudar de sus sospechas sobre quién es en realidad el malo de la historia. Siento que efectividad de la novela no radica en el horror sobrenatural ni nada de eso, sino más bien en el desarrollo de la trama, una red de misterios que John Saul va tejiendo poco a poco, uno tras otro, además de un correcto desarrollo de personajes que, aunque puedan resultar arquetípicos, no dejan de ser interesantes. Destaca especialmente Edna Amber, quien sostiene gran parte de la trama y está magníficamente dibujada, a pesar de que resulte un personaje algo común. Más que querer desentrañar el misterio sobre el viento y las leyendas sobre la mina, lo que me interesó fue, en gran parte, conocer lo que sucedía con Edna Amber capítulo tras capítulo, además de su conflictiva relación con su hija Diana y con la pequeña Christie Lyons. El ambiente dentro de la casa de las Amber me resultó mucho más intrigante y emocionante que el terror que anuncia la novela, que más bien pasa a un segundo plano. El verdadero suspenso se halla en mayor grado en los acontecimientos reales y no en lo sobrenatural.

Este libro no me pareció tan amenazante y terrorífico como Dejad a los niños, pero sí encontré una buena carga de suspenso que fue lo suficientemente fuerte para alentarme a avanzar con la lectura, a pesar de mi molesto dolor de cabeza. John Saul ha afirmado, mucho después de ser un nombre reconocido, que él no es un escritor de horror sino de thriller sobrenatural (o algo parecido) y esta novela demuestra que el autor tiene verdaderas facultades para crear tensión en el lector.

Buscando opiniones sobre esta novela en la web, me encontré con un blog en inglés en el que habían varias novelas de John Saul reseñadas y calificadas con puntajes bajísimos, la gran mayoría porque había violencia con animales. En este libro encontrarán varios episodios así, pero nada para alarmarse, a menos que uno sea un idólatra de la vida. Y viendo que en cada reseña se le reprochaba a John Saul esta costumbre que fácilmente la pueden encontrar en un montón de libros de terror, no pude evitar pensar cómo se podían reseñar libros con un criterio tan tonto. Hay razones mucho más poderosas para condenar una obra literaria.



----------------------¡CUIDADO, SPOILER!---------------------------
 

Stephen King, en su ensayo Danza macabra, habla de los tres arquetipos sobre los que la literatura de terror se ha fundamentado desde siempre y da algunos ejemplos: El vampiro (Drácula), La criatura sin nombre (Frankenstein) y El hombre lobo (El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde). Y si miramos con atención, esta novela de John Saul demuestra que King está en lo correcto, pues hallamos otra forma bastante interesante de ver el arquetipo del hombre lobo.

Los síntomas que presenta Diana Amber son los de un hombre lobo, llevados a otro contexto, pues posee dos personalidades, una normal y la otra oscura y violenta, y la una no es consciente de la existencia de la otra. El horroroso cambio no se produce con la luna llena, sino cuando sopla el viento.

John Saul, consciente o inconscientemente, escribe una historia que se alimenta de un arquetipo inmortal de la literatura de horror.

-----------------------FIN DEL SPOILER---------------------------



Saul, John. Cuando sopla el viento; traducción de Raúl Acuña. Barcelona, España: Jaivier Vergara Editor S.A., 1982. 

6 comentarios:

  1. Me gusta John Saul, tengo todos sus libros que aparecieron en Argentina. Lamentablemente, igual que con los de Dean Koontz, aquí llegan muy pocos (y cuando llegan).
    Te recomiendo de Saul dos libros: "Nathaniel" e "Hijo de la mente". Y de los nuevos (o por lo menos el último que llegó a estos pagos), "Cacería en Manhattan", sin niños ni poderes sobrenaturales.

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    1. Acá en Colombia no se ven tan seguido tampoco, pero he corrido con suerte y he asegurado, sin pensarlo dos veces, los que veo. Tengo ganas de leer "Hijo de la mente", que hace aprte de la primera etapa de la que hablo en la reseña, para pasar a "El estigma", el último libro en el que las historias se rigen por el mismo patrón inicial de Saul.
      A pesar que es un autor de fórmulas y no un fanático del horror como King, me agradan sus historias y tiene bastantes cualidades, en especial cuando desarrolla personajes conflictivos. Es una buena alternativa si se quiere tomar und escanso de los mismos autores de siempre. Yo me declaro coleccionista en ciernes de John Saul.
      Gracias por las recomendaciones, Adrián. Las tendré muy en cuenta.
      Un saludo.

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  2. El tercer libro que leí en mi vida (a la edad de 11 años) fue Dejad a los Niños, y de ahi me seguí con todo lo que he podido encontrar de John Saul. Es verdad que tiene una fórmula probada (pueblo-niños-accidente-leyenda), pero realmente me encanta el terror psicológico que también maneja. Lamentablemente, acá en México tampoco se han conseguido sus recientes títulos (recientes me refiero a unos 10 o 12 años hacia atrás).
    Me encanta tu blog!

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    1. Tienes razón, John Saul tiene una gran capacidad para el terror psicológico.
      Me alegra que te guste el blog. Esta es tu casa. Pasa cuando quieras.

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  3. Les recomiendo Hell Fire, me encanto, lleno de cosas inesperadas, muere gente que se suponía iba a ser feliz para siempre, y un epílogo que disfrazado de cursi final feliz, simplemente te mata en sus 3 últimos párrafos, me declaro fanático de John Saúl, solo les recomiendo que, de ser posible, lo lean en inglés, es mucho mejor, saludos desde La Paz - Bolivia.

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    1. Gracias por la recomendación, Mario. Seguimos en la búsqueda de más títulos de John Saul. Hay periodos en los que sus libros escacean. Lástima que no se hayan reeditado más.
      Un saludo.

      -Mauro Vargas.

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