RESEÑA: El país de octubre, (The October Country), de Ray Bradbury



El país de octubre nos ofrece una amplia galería de espectros, de seres obsesionados y abyectos, de criaturas extrañas que irrumpen en la cotidianidad, pero sobre todo abundan los parajes inhóspitos, raros, tan pacíficos que provocan incertidumbre, sin mencionar la obligada revisita a algunos arquetipos de la literatura de terror como los vampiros y los fantasmas. Aquí Bradbury nos niega la seguridad que ofrece el bullicio de las grandes ciudades y nos abandona en pueblos que nos enfrentan a los temores más recurrentes del ser humano: la soledad y el silencio. Además, hay una curiosa fascinación por todo el universo de las ferias de pueblo, en especial por los tiovivos o carruseles, que adquirirían importancia nuevamente en su novela La feria de las tinieblas.

La gran mayoría de las historias parten de ideas sumamente creativas e insólitas. No son historias de terror en el amplio sentido de la palabra; no son explícitas sino, más bien, sugerentes. Lo que debería estallar frente a nuestros ojos como un espectáculo horroroso es apenas esbozado en una cuidadosa narración y la imaginación, entonces, entra a participar. No somos simples espectadores viendo una sucesión de horrores, como en una película, sino que somos parte de la historia. Tenemos que vivirla junto con los protagonistas, entrar en sus mentes, para poder experimentarla y eso lo sabe Bradbury, por eso crea pocos personajes en espacios reducidos, más personales. Los sentidos deben estar atentos a todo. Podemos sentir el clima protagonista que se anuncia desde la sinopsis y que encadena cada una de las historias.

Este libro es una nueva versión de la primera publicación de Bradbury, que se llamó Dark Carnival, publicado por primera vez por Arkham House. Reúne 19 cuentos, de los cuales 15 son de la primera versión y fueron revisados y reescritos por el mismo autor. Sin embargo, pese a que fue revisado y, supongo, mejorado desde su versión original, deja sensaciones ambiguas.



Bradbury, Ray. El país de octubre; traducción de Francisco Abelenda. Barcelona, España: Ediciones Minotauro, 2002.

Léase a plena noche

Aquí yacen aquellas historias en las que habita la oscuridad y que solo deben ser conocidas aplena noche .

2 comentarios:

  1. Pues ahora, con motivo de su muerte y todo lo demás, es una buena ocasión para leer alguna cosa más de Bradbury. No será lo primero suyo que lea, es cierto, pero seguro que será agradable y enriquecedor. Cada vez quedan menos de los clásicos...

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  2. Ah, y se te echaba mucho de menos, claro que sí. Espero que ahora tus otras obligaciones te permitan actualizar más a menudo!

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