RESEÑA: El sol de medianoche, (Midnight Sun), Ramsey Campbell



La novelas de Ramsey Campbell tienen una particularidad: los ambientes y lugares en las que se desarrollan, esos parajes enigmáticos y a veces inhóspitos, que resultan atractivos por una tranquilidad inquietante que nos hace estremecer, pero que a la vez nos impulsa a seguir escarbando, tratando de hallar el origen del misterio que se cierne sobre los protagonistas.

Así sucede en Sol de medianoche, esta vez con una familia que se va a vivir a Stargrave, un frío pueblo cercano a los páramos. El padre de la familia, Ben Sterling, es un autor de libros infantiles, en los que recupera las historias que escuchó de pequeño por parte de su abuelo, otro escritor de libros enigmáticos que murió en extrañas circunstancias, todas relacionadas con el frío, el invierno y el sol de medianoche. Él junto con Ellen, su esposa y encargada de ilustrar los libros, Margaret y Johnny, sus hijos, se mudan a la casa de sus antepasados, una mansión en los límites del bosque Sterling. Para todos supone un cambio de vida, provechoso para sus hijos por los paisajes y los lugares para explorar, e inspirador para el trabajo de Ellen. Estar en el lugar que originó las historias que ahora los ha hecho exitosos es un privilegio, pero para Ben supone un reencuentro con su pasado, atraído por una extraña fascinación por los bosques de Stargrave y por el frío invernal, que parecen tener vida propia.

Sol de medianoche es una novela larga, lenta, supremamente atmosférica, pues el verdadero protagonista es el lado oscuro de la naturaleza, ese frío estremecedor que sale de las páginas y contagia al lector. Aquí Ramsey Campbell no elige el camino fácil, con el molesto «de repente» para asustar y el vértigo que producen la sangre y tripas, sino que rescata lo mejor del terror clásico, ese que se lee con calma, en la noche. El terror de esta novela es poderoso y se manifiesta de manera sugerida y va creciendo poco a poco mientras se cierne sobre los protagonistas, hasta que es muy difícil escapar de él. Hay una fascinación por la oscuridad y el invierno, pilares sobre los que se construye el miedo central de la novela: lo desconocido. Un enigma que está lejos de nuestra comprensión, pero que sabemos que está allí, acechante, muy superior a nosotros.

Las imágenes de Campbell son impresionantes y, aunque se repiten bastante, no pierden la fuerza, pues son componentes esenciales para la atmósfera agobiante que produce la historia. Además, el autor sabe manejar bastante bien el punto de vista de cada personaje, pues el lector verá la historia desde la perspectiva de cada miembro de la familia Sterling, así como el buen manejo de los diálogos, eficaz para ir desentrañando el misterio.

Quedé altamente satisfecho con Sol de medianoche, con una prosa muy bien trabajada, con el ritmo adecuado y una historia inteligente que produce verdadero terror. Para el amante el susto fácil y lo trepidante, les recomiendo alejarse de este libro, porque los defraudará. Esta novela es recomendable leerse con la mente despejada, para poder disfrutar su extensión y ritmo pausado, y aprovechar las sensaciones que provoca.

A veces para causar terror no se necesita sangre, sustos extravagantes ni cosas rebuscadas, porque se fracasa en el intento, y es precisamente de esto sobre lo que habla el epígrafe de la primera parte de la novela, que me parece un sabio consejo que no pudo haberse escrito mejor: «Los escritores de literatura (sobrenatural) que se esforzaban por impresionar y lograban aterrorizar, ahora se esfuerzan por aterrorizar y sólo logran asquear» (La venganza del pasado: El significado cultural de la literatura sobrenatural, David Aylward). Sin duda, Ramsey Campbell logra lo primero.


Campbell, Ramsey. El sol de medianoche; traducción de Eduardo G. Murillo. Barcelona. España: Grijalbo, 1993.

Léase a plena noche

Aquí yacen aquellas historias en las que habita la oscuridad y que solo deben ser conocidas aplena noche .

5 comentarios:

  1. No conocía ni al libro ni al autor, pero se ve realmente interesante. Lo miraré en las librerías de antigüedades, me gusta la edición que muestras.
    Saludos.

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  2. Que buena reseña y muy importante advertencia, tampoco conocía a ese autor y aunque ahora no me siento motivado a leerlo me alegra haber escuchado de él por si deseo luego leer una historia de terror alejado de los cliches que a veces se vuelve muy molestos.
    Saludos! ^^

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  3. Tengo que leer algo de este señor! Gracias por el buen texto, muy bien escrito! Saludos

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  4. Leonardo, Matías, les garantizo que pasarán un buen rato leyendo a Campbell. Es otro tipo de terror, tan diferente como lo que nos ofrece Clive Barker, por ejemplo, tal vez porque sus historias no están impregnadas de los estereotipos norteamericanos. Leer a Campbell es como respirar nuevos aires. Además es un discípulo de Lovecraft, por eso sus atmósferas, sus entornos cobran tal importancia y están tan bien manejados como su terror sugerido.

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  5. Suena muy bien lo de dicípulo de Lovecraft! A Clive Baker lo leí, y me gustó mucho en su momento. Tuve la suerte de leerlo en ingles y debo admitir que la calidad de su prosa me sorprendió! Buscaré al señor Campbell

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